miércoles, octubre 22, 2008

Édita


Señoras y señores acabo de abandonar el renglón de escritora inédita y me he instalado en el de édita, cómodamente –ni se imaginan, qué lujo-, codeándome con todos los éditos míticos, porque ahora yo también tengo un libro y estamos en el mismo gremio (que si este tiene más, que si yo tengo uno sólo, eso a quien le importa, una autora édita es édita no importa si con medio libro o con miles)

Tan édita, que ni yo misma lo creo y voy de la risa al llanto sin pausas ni preámbulos.

Sobre todo al llanto porque no voy a estar presente en la presentación (paradójica redundancia) Si una pitonisa hubiese leído en la palma de mi mano que me iban a publicar un libro y que yo no asistiría a la presentación, no le hubiese creído ni media palabra. Bueno, lo de publicar un libro tal vez ... pero lo de no estar en la presentación... ¿a quién se le ocurre? ¿en qué cabeza cabe? ... Ya no estuve en la premiación, ahora no estoy en la presentación. "Los jardines de Salomón" anda dando tumbo por allí, solo como un niño abandonado. Quien no me conoce creerá que es por misteriosa, por dármela de Thomas Pynchon, que no aparezco en ningún acto público que tenga que ver con mi libro, pero no. Qué más quisiera yo, con toda la pantallería acumulada que se me está venciendo por falta de uso, que ir a un acto lleno de gente, vestida de ninfa o de femfatal, quizá teñirme el pelo de rojo como la Gorodischer o poner pose de diva o tocarme el diente roto con la punta de la lengua, sacarle brillo al piercing de la nariz, eso sí, hablar de mí misma y de lo que escribo, firmar autógrafos, posar para las fotos, emborracharme sonoramente e irme esa misma noche a buscar a "El dolar" por todas las calles y callecitas del puerto cumanés. Qué más quisiera yo que estar allí, aunque por vergüenza no haga ninguna de esas cosas! Ay, escribir para mí es un acto solitario, tan solitario que ni siquiera estoy cuando finalmente se hacen públicos mis cuentos....

Pero me río: qué honor que mis historias traspasen el monitor, se vayan más allá de mis dedos con vida propia. Que mi nombre esté impreso en una portada. Que esté édita. Qué honor. Qué placer.

2 comentarios:

Dakmarcita Hernández de Allueva dijo...

Pues presente u omnipresente,ausente a propósito o con despropósito felicitaciones y múltiples amapuches virtuales e interactivos 2.0., querida!

pachamama dijo...

Gracias Dakmarcita!!
Un abrazo de web semántica!!!!